Dentro del término de deficiencia auditiva se agrupan casos muy diferentes tanto por el nivel de pérdida en decibelios como por sus características neuropsicológicas Marchesi (1995), Love y Wanda (1992). En muchos casos asociados a la deficiencia auditiva se dan problemas de lenguaje, de procesamiento de la información y de aprendizaje. La neuropsicología ha demostrado cómo el lenguaje de signos tiene una lateralización cerebral similar a la del lenguaje oral, por medio del estudio de sordos afásicos Bear, Connors, Paradiso (1998). El sordo, debido fundamentalmente a su problema auditivo, tiene acceso a menos informaciones, y las dificultades de comprensión y utilización del lenguaje de su entorno, tanto a nivel receptivo como expresivo, provocan en muchos casos problemas de comunicación y de aprendizaje. Los métodos desarrollados para intentar compensar el déficit auditivo han dado lugar a orientaciones muy diversas tanto en la rehabilitación de la sordera y acceso al lenguaje oral como a nivel educativo. A pesar del desarrollo tecnológico de nuevos audífonos (analógicos y digitales), de los implantes cocleares, de métodos de estimulación auditiva como el verbo tonal, el aprendizaje del lenguaje oral, de la lecto- escritura y el desarrollo de habilidades perceptivas y cognitivas en el sordo plantea numerosos problemas a la familia, a los educadores y a ellos mismos.
La informática educativa y las diferentes técnicas de feed- back, abren nuevas posibilidades en el desarrollo de habilidades como la atención, procesamiento de la información, memoria, iniciativa, desarrollo de estrategias de auto- aprendizaje, vocabulario, morfo- sintaxis, lecto- escritura, control de la propia producción verbal...etc. La presente comunicación describe algunos de estos procedimientos a la vez que insiste en su utilidad de cara a la adquisición del lenguaje y de diferentes habilidades cognitivas en el sordo.
Se pretende proponer un plan de intervención con la finalidad de abordar al niño con deficiencias auditivas a nivel académico, los objetivos en el plan corresponden a la atención educativa para los sordos y deficientes auditivos por lo que es necesario que el plan de intervención responda a las necesidades de dicha comunidad sorda.
Dicho plan aporta actividades educativas donde a través de la participación de los educandos se evidenciará el procesamiento de la información y como hace uso del proceso cognitivo a evaluar; esta parte final será una integración de los resultados aplicando las actividades y evaluando como procesan la información y como se valen de sus capacidades cognitivas para la resolución de problemas.
La aplicabilidad del plan de intervención es de suma pertinencia, ya que no sólo contempla actividades sino que se evidencia el proceso de ejecución de los participantes; esto lo hace más efectivo ya que se puede observar qué papel juega la memoria en cada una de las actividades, como hace uso de ella y su nivel de funcionamiento.
Es importante destacar que un plan de intervención debe estar contemplado sobre la base de las exigencias de una determinada población para que las respuestas recabadas puedan ser de insumo a los docentes y así intervenir individualmente a los educandos de manera que la práctica docente a través del plan sirva para determinar el nivel de funcionamiento del escolar y actividades a potenciar o reforzar.
Discapacidad a Tratar “Deficiencias Auditivas”.
Cada discapacidad es diferente, al igual que también es diferente cada persona que la padece, ya que depende mucho de la velocidad de evolución del problema, así como del apoyo que reciba la persona en el aspecto social, laboral y familiar: de aquí surge la idea de crear un Programa de Intervención, como herramienta de apoyo o soporte en un área muy específica y especial como lo es: la memoria en personas con discapacidad auditiva.
Con este programa se quiere demostrar el papel que juega el proceso cognoscitivo de memoria en el ámbito socioeducativo de esas personas con deficiencia auditiva.
Según la Conceptualización y Política de la Atención Educativa Integral del Deficiente Auditivo (1997) plantea que el concepto de educando ha sido desarrollado por la pedagogía como el término irremplazable del sujeto de la educación: el hombre como individuo y ser social.
Las deficiencias auditivas se conceptualizan como la disminución o pérdida en la capacidad para oír, la cual puede variar desde una pérdida leve hasta la pérdida profunda de la audición. Estas no constituyen una categoría homogénea porque los diferentes grados de pérdidas auditivas originan diferentes tipos de sordera que generan mayor o menor compromiso en otras funciones, que van desde una ligera dificultad para identificar un sonido específico hasta no producir ni interpretar respuestas auditivas originando dificultades comunicativas que alteran el desarrollo de la lengua oral porque no puede ser adquirida en forma espontánea y natural
Los factores que se deben considerar son los siguientes: Grado de pérdida auditiva:
Existen diferentes clasificaciones de las pérdidas auditivas, entre éstas se encuentran las definidas por el grado de pérdida auditiva en cada uno de los oídos y en función de las diversas frecuencias de sonido, graves o agudas. A esta taxonomía pertenecen las pérdidas auditivas leves, moderadas, severas y profundas cuya importancia en el plano pedagógico se explica por la repercusión que el grado de pérdida tiene sobre sus habilidades lingüísticas (Godinan y Chacin, 1976; O.M.S., 1980; Viroli, 1991; Marchesi, 1993).
Deficiencia auditiva leve: Cuantitativamente significa pérdida de la audición entre 40 y 55 decibeles. La persona con ésta pérdida auditiva comprende y expresa el lenguaje hablado con ligeras dificultades, porque algunos índices fonéticos de débil intensidad no son percibidos, por ello requieren de auxiliares auditivos e intervención educativa especializada para mejorar el uso, forma y contenido de su lengua oral. Su escolaridad debe llevarse a cabo en la escuela regular, con apoyo especializado.
Deficiencia auditiva moderada: Esta categoría incluye las personas con pérdidas de audición entre 56 y 65 decibeles. Las dificultades de audición son significativas, requieren usar permanentemente auxiliar auditivo para mejorar el desarrollo del lenguaje y recibir su educación en escuelas regulares, con seguimiento y apoyo especializado.
Deficiencia auditiva severa: Corresponde a pérdidas de la audición entre 66 y 86 decibeles. La incidencia de la pérdida auditiva se evidencia tanto en la recepción como en la producción de la lengua oral, obstaculizándose el desarrollo espontáneo de la misma. Requieren atención en Unidades Educativas Especializadas.
Deficiencia auditiva profunda: La pérdida de audición supera los 86 decibeles e interfiere significativamente en el desarrollo del lenguaje oral. Presentan gran dificultad para incorporar la lengua oral como medio de comunicación y adquisición de conocimientos. Su educación plantea por tanto el desarrollo de la comunicación y del lenguaje como instrumentos para adquirir el conocimiento, lo cual es posible si se le proporciona un ambiente en que se favorezca un intercambio e interacción que conlleve a estimular sus potencialidades. Su educación debe realizarse en Unidades Educativas Especializadas.
La etiología hace alusión a la causa que ha originado la deficiencia auditiva. Estas causas se agrupan en dos tipos: Hereditarias y Adquiridas. La primera es el resultado de transmisión genética de padres a hijos y la segunda puede ocurrir antes, durante o después del nacimiento por incompatibilidad sanguínea, traumas del nacimiento, anoxias, meningitis, otitis, entre otras causas. Estadísticamente se ha comprobado que existe una menor probabilidad de problemas agregados a la deficiencia auditiva cuando esta es de origen hereditario, mientras que las adquiridas se asocian con mayor frecuencia a problemas que interfieren en los aprendizajes escolares (Riviere, A. 1983).
Proceso Cognitivo de “Memorización”.
La memoria es la facultad que permite traer el pasado al presente, dándole significado, posibilitando la trascendencia de la experiencia actual, y proveyéndolo de expectativas para el futuro a nivel colectivo, la historia es la memoria de la humanidad. Intenta ser veraz y científica, pero el pasado siempre es interpretad. El lenguaje permite alterar o conservar la memoria grupal.
Es la herencia que el pasado dejó al presente y que determina el futuro. Los seres humanos inventan instrumentos para mantener la memoria del grupo, que en definitiva es la cultura: monumentos, documentos, rituales, etc. La memoria individual y la memoria grupal se interceptan y al entrar en contacto, se reestructuran. La cultura (valores, conceptos, significados) plantea los términos en que funciona la memoria reconstructiva individual. La memorización es el proceso por medio del cual la información se codifica, se almacena y se recupera.
a) Codificación: proceso mediante el cual la información se registra inicialmente en una forma en que memoria pueda utilizar (teclado)
b) Almacenamiento: mantenimiento del material guardado en el sistema de memoria. Si el material no se almacena adecuadamente, no podrá ser recordado más tarde (disco)
c) Recuperación: localización del material almacenado, llevado a la conciencia y utilización del mismo (pantalla)
Memoria sensorial
Abarca varios tipos de memoria (se relacionan con su fuente sensorial) consiste en representaciones de estímulos sensoriales brutos, por lo que sólo tiene sentido si se transfiere a la Memoria de Corto Plazo, donde se le asigna sentido y se le procesa para poder retenerla al largo plazo.
a) La memoria icónica, puede durar menos de 1 seg. Aunque si el estímulo es muy brillante, la imagen puede durar un poco más.
b) La memoria ecoica se desvanece después de 3 o 4 seg. A pesar de su corta duración, se trata de una memoria muy precisa, dado que puede almacenar una réplica casi exacta de los estímulos a las que está expuesta.
- Memoria de Corto Plazo (o de trabajo): Menos completa que la sensorial y menos precisa. Se puede retener 7 elementos, o paquetes de información con variaciones de más/menos, dos paquetes. Un paquete (bit) es un grupo significativo de estímulos, que pueden almacenarse como una unidad, en la MCP.
- La Memoria de Largo Plazo (MLP) Su capacidad es prácticamente ilimitada. La dificultad reside en la recuperación, para lo cual la información debe ser organizada y catalogada (diferentes tipos de amnesias confirman su existencia).
- Memoria operativa: Permite el procesamiento consciente de los símbolos mentales, involucra ya aprendizaje e integración de la información con uno o más tipos de memorias antes mencionadas. Sería el modo individual de procesamiento de la información.
Partiendo del plan de intervencion sedesarrollar estas actividades de memorización relacionadas con la discapacidad auditiva; ya que abre un campo de acción útil, interactivo y creativo que favorece la estructuración del lenguaje, la autocorrección, la percepción visual y la auditiva, incremento de la motivación, mayor nivel de atención, mayor capacidad de trabajo, desarrollo de la creatividad en relación al lenguaje oral y escrito. Los aspectos gramaticales del lenguaje mejoran, se da una mayor anticipación a la respuesta, mayor rapidez en el acceso a la información y mayor autoconfianza.
El objetivo de este trabajo ha sido mostrar distintos actividades didácticas y de diferentes aéreas académicas, y destacar la importancia que el uso de las mismas puede tener en la educación del niño sordo. De este modo, el proceso de memorización se convierte en un proceso cognitivo alternativo para mejorar los aprendizajes en los que los deficientes auditivos han mostrado siempre mayores problemas.
Es importante destacar que el uso del proceso de memorización mejora la calidad de vida de la persona sordas, ya que le ayudan en los procesos de aprendizaje, y en la comunicación e interacción social.
No obstante, el proceso de memorización no es por sí solo una solución al problema del sordo. Es imprescindible para el desarrollo global y educativo de la persona que padece deficiencia auditiva, la ayuda de un especialista que involucre en el proceso de aprendizaje los demás procesos cognoscitivos, con la finalidad de planificar, elegir los programas y métodos adecuados para cada caso concreto.
Todos las actividades vistas en este trabajo, y en general todas las ayudas técnicas usadas en la educación de niños no oyentes, jugarán un papel de mayor o menor importancia según las características individuales de cada niño. De modo que se deberán elegir los programas y el modelo de intervención teniendo en cuenta: el tipo y grado de pérdida auditiva, si está asociada o no a otras deficiencias o síndromes (la etiología), el momento de detección, el tratamiento realizado, la familia y el entorno del niño (la actitud de padres, profesores, etc.), la propia personalidad del niño, su edad. Tampoco se puede olvidar que el proceso de aprendizaje evoluciona y cambia constantemente y la oferta en el mercado es muy amplia.
Por ello, el educador debe asegurarse de que ambos (procesos cognitivos y actividades) cumplan las prestaciones requeridas. De este modo será más fácil lograr que el deficiente auditivo pueda desarrollar las capacidades de atención, memoria, adquisición del lenguaje que le permita: regular su propia conducta, comunicarse con los demás, acceder a la información escrita y, en definitiva, desarrollar su inteligencia.